Esto no es medicina alternativa, es medicina natural.

-revisando los términos-


 

Cuando iniciaba mis estudios sobre producción primaria de jengibre Costa Rica era un país cuya agroindustria era casi dependiente de dos cultivos: banano y café, en ese momento a penas se hablaba de los nuevos cultivos (yuca, palmito, jengibre, pimienta entre otros que fueron parte de la reconversión productiva).  Meses más tarde fui llamado a hacer una tesis de grado sobre el tema de secado de jengibre que buscaba optimizar el contenido residual de aceites esenciales y oleorresinas.  Más recientemente el destino me iba a poner de vuelta con mis rizomas favoritos: jengibre y cúrcuma.  El proceso de desarrollar una firma dedicada a la investigación de zingiberáceas me ha llevado a liderar en Bioxtractos S.A. un proyecto que tiene un alto grado de la responsabilidad social combinado con una investigación respaldada por centros de investigación prestigiosos como el Centro de Investigación de Productos Naturales de la Universidad de Costa Rica y el Centro de Investigación en Protección Ambiental del Instituto Tecnológico de Costa Rica.  Con el respaldo institucional y el apoyo multidisciplinario de un grupo de varios profesionales en medicina, química, farmacia e ingeniera de alimentos; extraemos concentrados (aceites y oleorresinas) y estandarizados de jengibre y cúrcuma, cultivos orgánicos cosechados en la Finca Verdenergía ubicada en Lanas de Puriscal y se propone en los próximos 5 años innovar con al menos 16 nuevos productos el mercado nacional e internacional.   Es por eso que hoy quiero comentarles un par de temas que espero sean parte de un cambio y de un proceso muy positivo en sus vidas: la regeneración de su salud. 

 

Los tiempos modernos y la disponibilidad informativa nos hacen confundir un comercial con el conocimiento.  En redes sociales es muy común hacer modas con palabras cuya sonoridad nos es muy atractiva aunque no la entendamos del todo.  Un buen ejemplo de esto son los términos nutracéuticos y las nanopartículas.  Repasemos su significado.

 

Nutracéuticos es una composición de las palabras "nutrición" y "farmacéutico", término acuñado en 1989 por Stephen L. DeFelice, la definición incluye los productos medicinales fabricados con ingredientes naturales y es aplicado a productos que van desde nutrientes aislados, suplementos dietéticos, hierbas y derivados, dietas específicas y alimentos procesados como cereales, sopas y brebajes.  Más recientemente fabricantes y comerciantes nos amplian el glosario incluyendo los términos alimentos funcionales y super-alimentos.   Ahora, las nanopartículas que siempre han andado por ahí con el mismo tamaño, hoy son parte de lo que a diario conversamos, hace 4000 años no se podían ver, pero hoy se comprende la trayectoria y los mecanismos de acción dentro de un organismo.   Ambos términos, nutracéuticos y nanopartículas han sido asociados a alimentos que han demostrado una capacidad preventiva y curativa impresionante. También es cierto que el jengibre y la cúrcuma cuentan con poderosos principios bioactivos que son nutracéuticos y nanopartículas, por milenios han incluidos a la dieta como una especie de vacuna en culturas orientales que han experimentado y gozado de sus beneficios por miles de años.  La humanidad o al menos gran parte de ella ha olvidado lo más elemental, antes de haberse pronunciado ambas palabras, hace milenios nos lo había advertido Hipócrates, padre de la medicina.  Hay una frase de él que lo resume todo:  "Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento", es una verdad descomunal, una frase que convertida en acción ayudaría a todo ser viviente y lo alejaría de las enfermedades.   Aún sin ser médicos, esta frase podemos entenderla y practicarla como forma de vida, pero somos distraídos y no aplicamos el sentido común, dejamos que otros diagnostiquen el malestar de nuestro cuerpo y hasta permitimos que nos bloqueen el síntoma que es una alarma importante para saber si estamos bien o mal.   Somos poco creyentes de lo que a veces llamamos recetas de abuelita y muy irrespetuosos de lo tradicional, es como si tuviéramos muy mala memoria para los buenos consejos o como si fuéramos fácilmente reseteados a los términos que hoy nos inducen a una confusión. 

 

 

Tras esta corta introducción hago una pausa para transmitir el mensaje de este foro, mientras sigamos aceptando que a la medicina natural se le apode medicina alternativa, estamos cometiendo un grave error de interpretación de la historia.  Si los medicamentos modernos tienen unos 100 años y la medicina natural más de 4 milenios, quién es el alternativo o nuevo acá?  Si los medicamentos modernos son tan buenos, por qué cada año nos vienen con otro hallazgo que indica lo contrario y pretenden justificar el ingreso de una nueva medicina que si va a curar definitivamente.   Ante tanta pregunta que muchos no se detienen a contestar debe prevalecer la duda y sobre todo la sensatez, por eso hoy debemos entendernos al menos con idioma.  La medicina natural y tradicional no debe llamarse medicina alternativa.  Hay intereses comerciales muy grandes de firmas muy poderosas que se han encargado de borrar al boticario que hacía pomadas, cremas y ungüentos; también existe una proliferación de tiendas macrobióticas (no todas) que venden productos no-estandarizados y que no promueven productos basados en la investigación científica.  En este ambiente tan complejo, ocurre un ganador que gracias a su respaldo financiero y publicitario capitaliza una opción que quiere mostrarse como única sin serlo, ese es el poderío de la denominada Big-Pharma.  Afortunadamente no está por encima de una población cada vez más clara y enfocada en sus hábitos alimentarios, ya no se puede hablar de una tendencia de alimentación consciente porque alguien incluye una dieta más vegana o consumidor prefiere productos orgánicos.  Todo parece indicar que los consumidores ya no aceptan su condición de pacientes y se apoderan de su propia condición de salud.